
A pesar que es una película del 2019 llegó a estrenarse hasta 2020. Es una coproducción de Estados Unidos-Francia. Se ven ahí las actuaciones de Haley Bennett (Hunter), Austin Stowell (Richie Conrad), Elizabeth Marvel (Katherine Conrad), David Rasche (Michael Conrad), entre otros. Pero creo que el peso de la película recae sobre Haley Bennett.
Esta película en sí, nos muestra un hecho que aunque sabemos que existe nos gustaría pretender que no lo hace. Ese es el tratamiento que se da a los trastornos como el de Hunter. Cuando hablamos de trastornos alimenticios tenemos la imagen mental de una chica joven y delgada quien sufre de bulimia, anorexia o ambas. Pero nos olvidamos que hay muchos más padecimientos dentro de este tipo de trastornos.
Se hablará sobre Hunter. Ella es una chica joven pero que se ve físicamente sana, aparentemente no lidiando con una situación en la cual ella estuviera en conflicto con su imagen corporal. Ella se enfrenta a una nueva situación en su vida donde se encuentra viviendo en pareja y con un bebé en camino. También parece que ahora forma parte de cierto estrato social más elevado que en el que ella se desenvolvía pero también ahora es que podemos apreciar que hay mucha soledad en su vida.
Ese trastorno se conoce como «trastorno de pica» o «alotrofagia», y sí, está catalogado como un desorden alimenticio. Básicamente el trastorno de pica consiste en la «ingesta persistente de productos no nutritivos ni alimenticios durante por lo menos 1 mes, lo cual es inapropiado para el desarrollo (p. ej., la pica no se diagnostica en niños menores de 2 años) y cuando no forma parte de una tradición cultural (p. ej., medicina popular, ritos religiosos o una práctica común, como la ingestión de arcilla en la región de Piedmont en Georgia).» (1) La manera en la que los profesionales a veces se dan cuenta de que se trata del trastorno de pica, es cuando el médico observa en una persona síntomas de obstrucción intestinal, intoxicación por plomo o bien presencia de parásitos. Por lo general, al alotrofagia comienza en la infancia aunque puede atacar también en otro momento de la vida. Hunter comía tachuelas, canicas, pilas, tierra, etcétera.
Este trastorno se complica cuando consideramos que no únicamente se trata de una manifestación de una carencia física en el organismo ni que sea una presencia un tanto común en las mujeres embarazadas. Si fuera únicamente médico, podemos tomar un tratamiento para obtener los nutrientes que estamos necesitando o algo de ese tipo. Pero la cosa se pone peor porque aunado a esto se le suma el componente emocional que traigamos y hasta el social que nos rodea.
Volvamos un momento a la película… Hunter empieza a comer todas estas cosas que no son buenas para ella , justo al poco tiempo de saberse embarazada. Aquí hay algo digno de ser tomado en cuenta desde el punto de vista psicológico, ya que en ese momento del embarazo, las relaciones que mantenía con los que la rodean son no muy agradables. Y un ambiente asfixiante y en el que prácticamente te sientas más que desdichado, contribuye a la manifestación de un trastorno de la alimentación. Además, es «curioso» el que la alotrofagia sea un padecimiento que se forma en la infancia y es más poco probable que aún persista en la adultez. Es decir, es como un padecimiento más propio de la infancia y si recordamos la película, justo cuando Hunter muestra este comportamiento, las personas que la rodean la tratan como una «niñita» que no es capaz de tomar sus propias desiciones, o sea, como si fuera una niña otra vez (¿coincidencia? no lo creo). Otro agravante en el caso de Hunter se refiere al panorama social que ahora se le presenta y que dista, al parecer, del que ella conocía, dejándola ahora como en un papel de «segundona», hecho que ella de alguna manera acepta pero tal parece que su cuerpo no lo acepta porque desarrolla este trastorno. Hay que recordar que la génesis y tratamiento de los trastornos alimenticios se tratan dentro de 3 esferas en la vida de las personas; esfera física, social y emocional.
Ya se mencionó su esfera física y social, pasemos a la emocional. Primero, ella estaba embarazada y ya con el mero hecho de estar en esa situación te cambia todo. Tu cuerpo cambia y hay otros cambios de tipo emocional que no se notan tanto salvo para la persona afectada. Durante el embarazo nos encontramos en una posición de alta vulnerabilidad en todo sentido. Y por si esto no fuera poco, es altamente probable que al estar embarazadas reeditemos algunos de nuestros problemas emocionales. Con esto quiero decir que hay situaciones que nos afectaron emocionalmente y seguimos cargando con ese peso emocional aunque lo intentemos ocultar. Puede ser que lo dejemos «olvidado» pero realmente, inconscientemente no lo «olvidamos», es algo que nos sigue hiriendo si no lo trabajamos. Y justo es ese momento de vulnerabilidad el que puede volver a traer de regreso esa herida que pensabamos estaba «olvidada». A medida que transcurre la película y nos adentramos más a la historia de Hunter, se nos da a conocer ciertos hechos que rodearon a su nacimiento y a sus padres. Ella se llegó a asumir como «culpable» por haber nacido y por «arruinarle» la vida a su madre, pues ella fué un bebé producto de una violación. La idea que nos deja todo esto es que ella en realidad no está disfrutando su embarazo (la verdad no tiene por qué hacerlo) y en definitiva lo está sufriendo y hasta viviendo con culpa. Aunque de forma irracional -si lo vemos desde afuera del problema- lo que mejor se le ocurre hacer es que ella misma tiene que «pagar» por lo que pasó con sus padres y que mejor que arruinándose a sí misma la vida.
Puede ser que no todos nos encontremos pasando por el periodo de embarazo, pero eso sí, todos traemos nuestro saco con cargas que a veces estamos dispuestos o asumir y otras veces no lo estamos.
Referencias

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